El valor social del bosque catalán

Home / Formación Forestal / El valor social del bosque catalán
SocialForest_valor social bosque (1)

El valor social del bosque

Creo que muchos de nosotros hemos escuchado en algunas ocasiones el eslogan “Cataluña, un país de bosques“. Si miramos los datos realmente nos dan una visión de esta situación: en total tenemos una superficie de 2.060.173,56 hectáreas. De esta superficie más de la mitad corresponde a los bosques, concretamente un 64% de toda la superficie de Cataluña. En comparación con otros países europeos estamos en la cuarta posición.

La superficie forestal arbolada está creciendo anualmente poco más de 8.250 hectáreas, y las especies dominantes en los bosques catalanes son el pino silvestre, el pino blanco y la encina.

La propiedad de nuestros bosques es en mayoría privado (75,4%) y las actividades económicas incluidas en la cadena forestal abarca el 1,6 del PIB catalán. Los aprovechamientos de madera y leña han aumentado notablemente, sobre todo por la demanda de madera para usos energéticos en forma de biomasa (35% de la madera aprovechada). La relación del ser humano con los bosques siempre ha sido importante pero han cambiado sus vínculos con el medio forestal. En la actualidad sólo hay un 1,8% de la población ocupada de Cataluña trabajando en el sector forestal, la mayoría de las cuales viven en zonas rurales donde el contacto con los bosques es más evidente que en las zonas metropolitanas.

Hoy en día, para la gran mayoría de la sociedad, el paisaje y los bosques son para disfrutarlos. Las actividades ligadas al bosque están aumentando y cada vez más hay eventos deportivos vinculados a las zonas forestales.

Así pues, si observamos estos datos, parece que los bosques catalanes son un recurso natural que es preservado tanto el sector público como por el sector privado. Pero, ¿realmente es así? Existe también otra realidad …

Como ya he comentado, la mayor parte de la propiedad de los bosques catalanes es privada. De esta superficie sólo un 29,5% está planificada -la planificación forestal es una herramienta para facilitar la gestión de las fincas forestales y mejorar la rentabilidad, dados unos criterios determinados-. De la propiedad pública, un 70,3% está planificada, lo que significa que del total del bosque un 60,46% de la superficie no está gestionada y sólo un 26,94% lo está con certificación PEFC.

Esta certificación promueve la gestión forestal sostenible y se define como una “gestión de administración y uso de los bosques de manera que mantengan su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y su potencial de cumplir, ahora y en el futuro, funciones ecológicas, económicas y sociales relevantes, a escala local, nacional y global, sin causar daño a otros ecosistemas “(Conferencia Ministerial de Helsinki, 1993).

Debido a la falta de gestión y en la acumulación de biomasa en los bosques, aumenta el riesgo de incendio y disminuye la calidad de las masas forestales, potenciado también por el cambio climático (sequías, aumento de las temperaturas, etc.).

En invierno, los árboles no sufren un estrés hídrico importante pero ya hace meses que no llueve y los bosques son más vulnerables a plagas, como la procesionaria en el caso de los pinos. Pero no sólo la falta de agua les causa estrés hídrico: la densificación de los bosques como resultado del abandono rural, las particularidades de los bosques catalanes (ubicación en terreno pendiente), la falta de accesos, los precios de la madera y los costes elevados de explotación que están contribuyendo a esta situación de falta de gestión de la mayor parte de la superficie forestal.

Hay argumentos de sobra para empezar a pensar realmente que somos un país de bosques y actuar como tal, tanto a nivel político como privado. Por ello, debemos crear conjuntamente una cultura forestal. Nosotros, desde Social Forest, y como profesionales forestales lo tenemos claro pero tenemos que llegar a la mayoría de la sociedad. Debemos argumentar bien: para poder disfrutar de los bosques los tenemos que gestionar bien.

SocialForest_valor social bosque (2)

Gestión Forestal Sostenible

El bosque tiene múltiples funciones para nosotros. Es decir, nos proporciona una serie de servicios ambientales: ayuda a mitigar el cambio climático con su función de absorción de CO2, reserva y filtra el agua, ejerce de protección contra la erosión y la desertificación y nos proporciona energía en forma de biomasa. ¡También es un tesoro de biodiversidad! Y aún más importante: nos da un espacio para disfrutar, para relajarnos y para desconectar.

Hay muchas iniciativas públicas y privadas que ya están construyendo los cimientos hace tiempo para conseguir este reto, con la creación de herramientas y proyectos de impacto social y ambiental:

- Centros de investigación como el CTFC y el CREAF crean herramientas, proyectos y publicaciones con temas relevantes;

- La Fundación Bosques creó el programa EDUbosc para acercar el mundo forestal en las aulas de los colegios;

- La Fundación Catalunya – La Pedrera con su Red de Espacios Natura crea valores sociales con la gestión del medio como también con su convenio entre la Diputación de Barcelona y la Obra Social “la Caixa”;

- El Consorcio Forestal de Cataluña se preocupa por la gestión y mejora de nuestros bosques y organiza muchas jornadas abierto al público;

- Recientemente se creó CATFOREST para comercializar los productos forestales catalanes con la garantía de sostenibilidad, proximidad y calidad;

- El proyecto Accionatura con sus proyectos Selvans y Compensa Natura;

- Iniciativas como Carbón de Ardenya y Gavarres, Social Forest, Integra Pirineus, Foresterra o La Fageda entre otros, buscan salidas para personas en riesgo de exclusión social creando empleo y usando el valor terapéutico de los bosques.

Todas estas iniciativas (hay muchas más en el ámbito forestal catalán) me dan esperanza en que se pueda conseguir conjuntamente la implantación de una cultura forestal en la sociedad catalana y devolver la energía en el bosque – ¡que también lo necesita!

Os invito al viaje de bucear entre los troncos de los árboles, a tumbaros sobre el musgo observando las copas, bailando al ritmo del viento y, para terminar, os invito a una casa de madera para disfrutar de un plato de trufa y venado cocinado a fuego lento con leña y acompañado de un buen vino…

Joachim Englert

(Artículo de opinión publicado en la web de la Red de Custodia del Territorio)

Recent Posts

Leave a Comment